Dedicado a la patología de animales salvajes, exóticos y de zoo desde hace más de 25 años

Dedicado a la patología de animales salvajes, exóticos y de zoo desde hace más de 25 años

04/08/2020

Celebrando a Amy Camacho

Celebrando a Amy Camacho

Hay personas que nacen cual árbol de vida, no sólo para su familia, sino que en su sombra encuentran lugar para muchas otras personas, y es bajo esa sombra cuando nuestro desarrollo toma otra dimensión. Varias personas han tenido esa influencia en mi vida y, desde luego, Amy Camacho ha sido una de las más sobresalientes y determinantes para el camino que he tomado en los últimos 20 años. Su hermano Frank Carlos la ha comparado con un ahuehuete, árbol nacional mexicano. El árbol del Tule es un ahuehuete milenario, el más conocido, se le calculan unos 2000 años de vida. Sin duda Amy Camacho es una de esas personas que se fue para quedarse mucho tiempo entre todas las personas que tuvimos la tremenda fortuna de conocerla y crecer bajo su sombra. Su corteza se fue a descansar después de darnos tanto a tantas personas. Ahorita es el turno de hacer pervivir su sombra, y de dispersar sus valores de determinación y humanidad en nuestra profesión, en la conservación de la naturaleza, y en la vida personal como lo hizo ella. Tratando de aplacar el sentimiento de desolación tras su partida, no nos queda sino celebrarla. Con 17 años tomó la responsabilidad y marcó el rumbo de una familia de 8 hermanas/os tras el fallecimiento de su papá y mamá, siendo ella la mayor, y llevó a Africam Safari a un lugar muy alto en Puebla y en el mundo de los zoológicos, dando trabajo a cientos de familias, y luchando por los valores de conservación de la naturaleza. En su etapa en el equipo de gobierno del Estado de Puebla hace escasos años, incrementó de forma notable el porcentaje de reciclaje de basura en la ciudad y la superficie de áreas protegidas, y encaminó proyectos como la construcción de un ecoparque metropolitano o la recuperación del río Atoyac. Logró alcanzar numerosas certificaciones para Africam, como la de la AZA. Amy hizo todo esto con sólo 7 años más que yo. Doy gracias de haber conocido a una persona capaz de esto, aunque lo que para mí la ha hecho tan admirable es que lo consiguió con humildad y compasión, respetando a todos los demás, tratándonos de tú a tú a todas las personas independientemente de nuestra condición.

Tuve la fortuna de trabajar para ella durante cuatro años. Hubiera seguido trabajando toda la vida, de hecho todavía soñaba con trabajar de nuevo para ella. Soñaba en poder conseguir que ella inaugurara con una ponencia honorífica el congreso solidario de Puerto Escondido destinado a recaudar fondos para conservación en Sierra Leone a través de Tacugama Chimpanzee Sanctuary. Recuerdo nítidamente mi primera conversación con ella cuando llegué a Puebla en 2000. Me llamó a su oficina. Me dijo que esperaba mucho de mí, que Africam Safari estaba realizando un gran esfuerzo por abrir un programa de patología. Y recuerdo también nítidamente cuando me llamó para hablar conmigo antes de irme de Puebla en 2004, el contenido de aquella conversación, o cuando meses después me llamó desde Barcelona diciendo que me quería ver, la sorpresa me causó un sobresalto en el corazón y es uno de los recuerdos más bonitos de toda mi vida. Y cuando me escribió en 2007 para agradecerme lo que había hecho en Africam. Imagínense, una persona como ella, que ha hecho realidad tu sueño profesional, que te ha acogido como un miembro de su familia…, dándote las gracias por cumplir con tu trabajo, tal como debes, 3 años después. Su determinación y personalidad eran arrolladoras…pero no arrollaba a nadie, jamás la vi tratar mal a nadie ni oír a nadie hablar mal de ella. Justo todo lo contrario. Tenía un extraordinario don para la dirección de grupos de gente. Se ganaba el respeto de todo el mundo desde el minuto 0, sólo cabía quedarte bajo su sombra y dejarte llevar: el éxito estaba garantizado. Estos días he conocido su frase “Con pasión y compasión” referida a cómo hemos de vivir y desempeñarnos en nuestra profesión. Así era ella. Hay personas que se van para quedarse por mucho tiempo y una de ellas sin duda es Amy Camacho. Cada vez que juego al dominó con mis chamacos, con el dominó de diseño mexicano que me regaló Amy la última vez que tuve la fortuna de verla en 2009, les recuerdo que lo deben cuidar mucho y por qué es tan importante para mí. Instantes después de conocer su fallecimiento, mi hija me vino a preguntar algo y al verme con los ojos llorosos le tuve que explicar qué había pasado y quién era Amy Camacho, que sin ella su papá no hubiera llegado hasta donde ha llegado. Y por qué ese dominó significa tanto. Sabía que Amy es muy importante en todo lo que he logrado en mi especialidad y también como persona, en poderme impregnar de los colores de mi México. Y en el sentimiento de desolación tan grande tras su despedida me he dado cuenta que en realidad Amy es mucho más importante para mí de lo que yo creía.

México ha llenado y sigue llenando de color mi vida, y uno de los mejores regalos que me ha dado mi México es sin duda Amy Camacho. Y ninguno de todos los otros regalos hubiera sido posible sin Amy. No sólo por darme mi primera oportunidad profesional en mi especialidad. Uno de los primeros zoológicos en todo el mundo, aparte de USA, que apostaba por crear un programa de patología. ¡Hace 20 años!. Amy, con una extraordinaria confianza en nuestro Gerente de Veterinaria Alberto Parás, la otra persona clave en esta historia junto con Mike Garner, me apoyó para mi año de estudio para la diplomatura de ACVP. Africam Safari me mantuvo el sueldo incluso durante mis dos estancias de 1 mes con Mike Garner antes del examen, y concedió una beca a mi interna Arely Rosas-Rosas, ahora patóloga en la Sociedad Zoológica de San Diego, para que me apoyara en el trabajo durante ese año. Hubo gente que creo que no entendió muy bien que tras diplomarme en ACVP y recibir una oferta de trabajo de campo en las Islas Galápagos por 5000$ mensuales, decidiera quedarme en el proyecto de Amy. Yo creo que es muy fácil de entender. Un domingo de mucho trabajo, continuaba sobre las 11 de la noche en el edificio de patología, después de muchas horas seguidas sin parar para comer ni cenar. Amy vino a platicar un rato conmigo y me trajo una caja de galletas. ¡En una empresa de 300 trabajadores!. Ella atesoraba tanta clase y humanidad como determinación y pasión en todo lo que hacía. Siento tal admiración por ella, que sólo me queda celebrarla, celebrar que la conocí, celebrar todos y cada uno de los pasos que di hasta llegar hasta su Africam y su México, y celebrar que trabajé para ella, y tratar de volver a conseguir una dedicación a todo lo que hago con determinación, pasión, y humanidad, algo que no resulta fácil en un laboratorio de diagnóstico rutinario…un Noah’s Path que por supuesto no hubiera existido sin Amy. Lo contrario sería defraudarla y defraudarme. A Amy le dedico, en la portada de la web, una serie fotográfica de las aves y otras especies animales migratorias que desde África nos visitan cada año con determinación en el campo y humedales de Elche. Creo que a ella le hubiera gustado conocer esta faceta de mi vida, y sí puedo decir que a ésta le estoy poniendo toda la determinación y pasión, y por eso creo que es un buen camino para luchar por dispersar sus valores. Y no voy a cesar en mis intentos de crecer en esta faceta, no todo termina en la patología y el trabajo. Observar para conocer, entender, comprender, divulgar y respetar…para proteger…¡y para amar la naturaleza!. No se crean que Amy esté descansando mucho, seguro que anda con un ojo puesto en todas las personas a las que nos dio cobijo en su tremenda sombra de ahuehuete.

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